Lo mejor fue el contacto personal y muy amable con la propietaria María y su personal de servicio muy amable y cortés.
¡Casi me sentí como en casa!
La habitación con vistas al mar tenía una cama muy cómoda, estaba limpia y la ducha funcionaba bien.
Caja fuerte en la habitación sin coste adicional.
En el desayuno (que estaba incluido) había una selección limitada, pero podía pedir todo lo que quisiera.
La piscina está muy limpia y las tumbonas son gratuitas excepto las camas.
Excelente relación calidad-precio y un pequeño y encantador hotel de gestión familiar.
¡¡Me encantaría volver!!
PD: Me permitieron usar la habitación cuando bajé del autobús a las 11 a.m. y también la piscina hasta poco antes de la salida.
Pequeños defectos como óxido en los herrajes.
La falta de plazas de aparcamiento adecuadas en el hotel podría ser un problema en temporada alta.